Una opción no quirúrgica para el dolor crónico y refractario en el talón.
La embolización de la fascitis plantar (PFE) es una intervención ambulatoria guiada por imagen indicada para la fascitis plantar crónica que no ha respondido a la fisioterapia, los estiramientos, las plantillas ortopédicas, las inyecciones de cortisona, la terapia con ondas de choque o el PRP. Actúa sobre los pequeños vasos sanguíneos anómalos que irrigan la fascia plantar inflamada en el talón, y constituye una alternativa a la fascitis plantar y a otras intervenciones quirúrgicas de liberación para determinados pacientes.
La mayoría de los casos de fascitis plantar mejoran. Estiramientos, calzado con buen soporte, plantillas ortopédicas, AINE, fisioterapia, férulas nocturnas, una inyección de cortisona, a veces terapia con ondas de choque o PRP... y, en unos meses, el dolor de talón remite. Pero en una minoría significativa de pacientes, esto no ocurre. Pasan seis meses. Luego, un año. El primer paso al levantarse de la cama sigue doliendo. La siguiente conversación suele girar en torno ala fasciotomía plantar: liberar quirúrgicamente parte de la fascia.La embolización de la fascitis plantar (PFE)es una opción más novedosa y no quirúrgica para esa conversación.
¿En qué consiste la embolización de la fascitis plantar?
En la fascitis plantar crónica, la fascia del talón no solo se inflama y se cura, sino que sufre cambios. En el tejido crecen nuevos vasos sanguíneos anormales (un proceso denominadoneoangiogénesis) y, junto con ellos, crecen pequeñas fibras nerviosas que contribuyen al dolor persistente.1 La PFE se dirige a esos vasos anormales. A través de una pequeña incisión en la ingle o la muñeca, se introduce un catéter delgado bajo guía de rayos X en tiempo real hasta las pequeñas arterias que irrigan el talón. Se administran microsferas calibradas de forma superselectiva en esos vasos anormales, lo que reduce el flujo hacia el tejido inflamado al tiempo que se preserva la circulación sana.2
La atención conservadora es lo primero
La PFE no es un tratamiento de primera línea. La secuencia estándar sigue siendo válida y funciona para la mayoría de las personas:
- Estiramientosespecíficos para la pantorrilla (gastrocnemio y sóleo) y la fascia plantar
- Calzado ortopédico y plantillas ortopédicas—de venta libre o a medida, con talonera si es necesario—
- Modificación de la actividad: reposo relativo frente al impacto
- AINE y diclofenaco tópico
- Férulas nocturnasen dorsiflexión
- Fisioterapia, incluyendo vendaje Low-Dye y entrenamiento excéntrico
- Inyección de corticosteroides—normalmente una o dos veces, prestando atención a la atrofia del tejido adiposo y al riesgo de rotura
- Terapia con ondas de choque extracorpóreas (ESWT): focalizada o radial3
- Plasma rico en plaquetas (PRP)u otras inyecciones regenerativas en algunos pacientes4
En el caso de los pacientes cuyo dolor persiste más allá de los seis meses a pesar de este tipo de atención integral, la PFE se plantea como opción junto con la fasciotomía quirúrgica.
Una alternativa a la fasciotomía plantar
La fasciotomía plantar —ya sea endoscópica (EPF) o abierta— es eficaz y sigue siendo la opción quirúrgica de referencia para la fascitis plantar refractaria. Pero se trata de una intervención quirúrgica, con un periodo de recuperación, y conlleva riesgos pequeños pero reales de inestabilidad del arco, dolor en la columna lateral y lesión nerviosa.La PFE es una alternativa no quirúrgica: se realiza en el mismo día, no requiere opioides, no hay incisión en el pie ni inmovilización postoperatoria. Los objetivos son diferentes —la cirugía corta la fascia, mientras que la PFE reduce el riego sanguíneo anormal que provoca la inflamación— y el perfil de recuperación también es diferente.
Cómo funciona el procedimiento
La PFE se realiza en una sala de intervenciones hospitalaria, bajo anestesia local con sedación ligera. Se introduce un catéter fino a través de una pequeña punción en la ingle o la muñeca hasta llegar a la arteria tibial posterior y, a continuación, de forma superselectiva, a las ramas de las arterias plantares medial y lateral que irrigan la fascia plantar inflamada. La angiografía selectiva revela los vasos anormales —que tienen un aspecto claramente diferente al de las arterias sanas— y las partículas embólicas se introducen únicamente en esos vasos bajo visualización fluoroscópica directa. La duración total de la intervención suele ser de entre 60 y 90 minutos. La mayoría de los pacientes se van a casa el mismo día.
¿Quién es un buen candidato?
La PFE es la opción más adecuada para adultos con fascitis plantar crónica que dure al menos 6 meses, en los que se haya comprobado el fracaso del tratamiento conservador integral y cuya ecografía musculoesquelética o resonancia magnética confirme un engrosamiento de la fascia plantar (normalmente >4 mm) y un cambio hipoecogénico compatible con una fasciopatía crónica. Los deportistas y los pacientes con una actividad física intensa que desean evitar la recuperación de una cirugía —así como los pacientes que prefieren un enfoque que evite el uso de opioides— son los pacientes más habituales derivados a este tratamiento. El podólogo o el especialista en pie y tobillo que realiza la derivación debe considerar y descartar otras causas de dolor en el talón (neuritis de Baxter, fractura por estrés del calcáneo, atrofia del cojín adiposo, túnel tarsiano, entesopatía inflamatoria) antes de la embolización.
Lo que revelan los estudios
El estudio pionero sobre la embolización del sistema musculoesquelético para la fascitis plantar (Okuno et al.) reveló una reducción significativa del dolor en la mayoría de los pacientes con enfermedad refractaria, con un beneficio sostenido en el seguimiento.2 La técnica se enmarca en el campo más amplio y en expansión dela embolización musculoesquelética—que también se está estudiando para la osteoartritis de rodilla, el hombro congelado, el codo de tenista y otras entesopatías crónicas— y es una de las indicaciones de embolización musculoesquelética mejor respaldadas hasta la fecha.
Referencias
- Lemont H, Ammirati KM, Usen N. Fascitis plantar: un proceso degenerativo (fasciosis) sin inflamación.J Am Podiatr Med Assoc. 2003;93(3):234–237.
- Okuno Y, Iwamoto W, Matsumura N, et al. Resultados clínicos de la microembolización arterial transcatéter para el dolor musculoesquelético crónico: informe sobre 14 casos, incluida la fascitis plantar.J Vasc Interv Radiol. 2017;28(4):506–512.
- Gollwitzer H, Saxena A, DiDomenico LA, et al. Eficacia clínicamente relevante de la terapia con ondas de choque extracorpóreas focalizadas en el tratamiento de la fascitis plantar crónica: un estudio multicéntrico, aleatorizado y controlado.J Bone Joint Surg Am. 2015;97(9):701–708.
- Monto RR. Eficacia del plasma rico en plaquetas frente al tratamiento con inyecciones de corticosteroides en la fascitis plantar crónica grave.Foot Ankle Int. 2014;35(4):313–318.
Preguntas frecuentes
¿En qué consiste la embolización de la fascitis plantar?
La PFE es una intervención guiada por imágenes que utiliza partículas minúsculas para reducir el flujo sanguíneo hacia los vasos anómalos que irrigan la fascia plantar inflamada en el talón. Una menor inflamación se traduce en menos dolor. Se realiza el mismo día, sin opioides, bajo anestesia local con sedación ligera.
¿En qué se diferencia la PFE de la cortisona, la terapia con ondas de choque o el PRP?
La cortisona, la terapia con ondas de choque y el PRP son tratamientos conservadores que dan buenos resultados en muchos pacientes con fascitis plantar. La PFE aborda un problema diferente: los nuevos vasos sanguíneos anómalos que crecen en la fascia plantar con inflamación crónica y alimentan el dolor persistente. Al actuar sobre esos vasos, la PFE puede proporcionar un alivio duradero cuando las inyecciones, la terapia con ondas de choque y el PRP no han aportado un beneficio adecuado o duradero.
¿Es la PFE una alternativa a la cirugía?
Sí, en determinados pacientes. La fasciotomía plantar —ya sea endoscópica o abierta— es eficaz, pero se trata de una intervención quirúrgica que conlleva un periodo de recuperación y pequeños riesgos de inestabilidad del arco, dolor en la columna lateral y lesión nerviosa. La PFE es una opción no quirúrgica para aquellos pacientes en los que el tratamiento conservador no ha dado resultado y que desean probar un método menos invasivo antes de plantearse la cirugía.
¿Cuánto tiempo dura el alivio?
La mejoría suele comenzar en las primeras 2 a 4 semanas y va aumentando progresivamente a lo largo de 3 a 6 meses. Diversos estudios publicados han descrito un alivio duradero del dolor en la mayoría de los pacientes. El procedimiento puede repetirse con total seguridad si los síntomas reaparecen.
¿Es doloroso el procedimiento?
La PFE se realiza con anestesia local y sedación ligera. La mayoría de los pacientes describen una sensación de presión más que de dolor. Es habitual que aparezca un ligero dolor o un hematoma en el pequeño punto de punción durante unos días después de la intervención, lo que suele tratarse con medicamentos de venta libre; no se necesitan opioides.
¿Quién realiza la PFE?
La PFE la realizan radiólogos intervencionistas. La intervención se lleva a cabo como parte de un plan coordinado con el equipo de podología, ortopedia del pie y el tobillo, medicina deportiva o medicina física y rehabilitación del paciente.
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Si padece dolor crónico en el talón que dura desde hace seis meses o más, ya ha probado los tratamientos conservadores habituales y está tratando de decidir entre continuar con el tratamiento con inyecciones, someterse a una intervención quirúrgica o probar algo menos invasivo, quizá valga la pena que hable con nosotros sobre la PFE. Florida Interventional Specialists atiende a pacientes de Tampa, San Petersburgo, Clearwater, Brandon, Wesley Chapel y la región de la Costa del Golfo.
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En nuestra consulta podemos responder a sus preguntas sobre la idoneidad para someterse a una PFE, qué tratamientos conservadores deben probarse primero, la recuperación, la cobertura del seguro y cómo encaja la intervención con su tratamiento podológico u ortopédico actual.
De lunes a viernes, de 8:00 a 17:00
PFE de un vistazo
- Se utiliza como alternativa a:la fasciotomía plantar
- Duración de la intervención:entre 60 y 90 minutos
- Anestesia:local + sedación ligera
- Vía de acceso:arteria femoral o radial
- Estancia hospitalaria:alta el mismo día
- El alivio del dolor comienza:entre 2 y 4 semanas
- Duración máxima:de 3 a 6 meses
- Repetible:Sí
- En colaboración con:podología, ortopedia del pie y el tobillo, medicina deportiva, medicina física y rehabilitación
