Una alternativa a la cirugía y la radioterapia para determinados tumores pulmonares.
Para los pacientes que no pueden someterse a una lobectomía y para aquellos cuyo tumor ha reaparecido tras una radioterapia corporal estereotáctica (SBRT), la ablación de tumores pulmonares guiada por imágenes ofrece una alternativa: una intervención ambulatoria que preserva el pulmón y que se realiza mediante una pequeña punción con aguja en el tórax.
Para algunos pacientes con cáncer de pulmón, la cirugía no es segura: la función pulmonar es demasiado baja, el corazón no puede soportar la ventilación pulmonar unilateral o las resecciones previas han dejado muy poco tejido pulmonar. En otros casos, ya se ha administrado radioterapia y el tumor ha reaparecido.La ablación de tumores pulmonares guiada por imagen está diseñada precisamente para estas situaciones: un procedimiento que se realiza en el mismo día o con una estancia de una noche y que destruye el tumor a través de una pequeña punción con aguja en el tórax, preservando el pulmón circundante cuando la cirugía y la radioterapia no son opciones viables.
¿Qué es la ablación pulmonar?
Se introduce una sonda delgada a través de la pared torácica, bajo guía tomográfica en tiempo real, directamente en el tumor pulmonar. La energía —el calor de las microondas o la radiofrecuencia, o el frío extremo de la crioablación— destruye el tumor. Al finalizar, se retira la sonda. No hay más incisión que la pequeña punción de la aguja, no se abre el tórax ni se extirpa ningún lóbulo.1
La cirugía y la radioterapia son herramientas muy eficaces, pero no todos los pacientes son candidatos para ninguna de ellas. La ablación se adapta a las necesidades de cada paciente: cuando la cirugía es demasiado arriesgada, cuando ya se ha administrado SBRT, cuando la reserva pulmonar es límite o cuando es necesario controlar localmente un número reducido de metástasis sin necesidad de una intervención quirúrgica mayor ni de otro ciclo completo de radioterapia.
Una alternativa a la cirugía
La lobectomía quirúrgica —la extirpación completa del lóbulo que contiene el tumor— sigue siendo el tratamiento de referencia para el cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) en estadio tempranoen pacientes que pueden tolerarla. La resección sublobar (resección en cuña o segmentectomía anatómica) se utiliza cada vez más para tumores periféricos muy pequeños. Sin embargo, muchos pacientes no pueden someterse a ninguna de estas intervenciones de forma segura:
- Función pulmonar reducida: la EPOC, el enfisema, la fibrosis pulmonar o las resecciones previas dejan una reserva demasiado escasa como para extirpar más tejido pulmonar de forma segura
- Enfermedades cardíacas— enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca o arritmias— que aumentan el riesgo de la cirugía torácica
- Edad y fragilidad: edad biológica, falta de forma física o comorbilidades que aumentan el riesgo perioperatorio
- Cirugía torácica previa— lobectomía, toracotomía o pleurodesis anteriores que hagan que una nueva resección no sea segura
- Preferencia del paciente: pacientes bien informados que rechazan una intervención quirúrgica mayor en favor de una opción menos invasiva
En estos pacientes, la ablación ofrece un tratamiento local sin necesidad de extirpar tejido pulmonar sano, sin toracotomía y sin una recuperación prolongada. Los datos de ensayos prospectivos (RAPTURE, ACOSOG Z4033) respaldan su uso en el CPNM en estadio IA inoperable por motivos médicos.1,3
Una alternativa a la radioterapia (SBRT)
La radioterapia estereotáctica corporal (SBRT) y la ablación son las dos principales terapias locales para los pacientes que no son candidatos a cirugía. Ambas son eficaces. La ablación suele ser la mejor opción cuando:
- El tumor reapareció tras un tratamiento previo de SBRT.La repetición de la radioterapia está limitada por la dosis acumulada en el pulmón, el esófago y la médula espinal; no obstante, la ablación suele poder realizarse con seguridad.2
- El tumor se encuentra cerca de la pared torácica, donde la SBRT puede provocar un dolor importante en las costillas o una fractura
- En la enfermedad oligometastásica, las lesiones múltiples requieren tratamiento; la ablación permite tratar varias de ellas en una sola sesión sin exponer el pulmón circundante a la radiación
- El paciente prefiere un tratamiento de una sola sesiónen lugar del programa de SBRT de varias sesiones
- Es posible que sea necesario repetir el tratamiento: la ablación se puede repetir fácilmente; la reirradiación, en cambio, a menudo no.
Lo contrario también es cierto: la SBRT resulta a veces más adecuada, sobre todo en el caso de tumores situados cerca de las vías respiratorias centrales o de los grandes vasos, donde la ablación percutánea conlleva un mayor riesgo. La decisión la toma el equipo multidisciplinar de oncología torácica.
Microondas frente a radiofrecuencia frente a crioablación
Se utilizan tres tipos de energía; la elección de la más adecuada depende del tamaño del tumor, su ubicación y su proximidad a las vías respiratorias y los vasos sanguíneos principales.
- La ablación por microondas (MWA)calienta rápidamente el tejido mediante energía electromagnética, lo que genera zonas de ablación amplias y predecibles; actualmente es la técnica más habitual para el tratamiento de los tumores pulmonares primarios.2
- La ablación por radiofrecuencia (ARF)utiliza corriente eléctrica alterna para generar calor. Cuenta con la trayectoria más larga en el tratamiento de tumores pulmonares, pero crea zonas más pequeñas que la ablación por microondas.
- La crioablacióncongela y descongela el tumor en ciclos controlados, lo que genera una bola de hielo visible en la tomografía computarizada, lo cual resulta útil para tumores situados cerca de estructuras sensibles. Se ha estudiado de forma prospectiva para las metástasis pulmonares en el ensayo ECLIPSE.4
Cómo funciona el procedimiento
Se realiza en una sala de intervenciones hospitalaria bajo anestesia general o sedación profunda. Bajo guía tomográfica en tiempo real, la sonda de ablación se introduce a través de la pared torácica directamente en el tumor. Se aplica la energía y, tras la intervención, una tomografía computarizada confirma la cobertura completa y permite detectar posibles complicaciones, comoel neumotórax—acumulación de aire alrededor del pulmón—, que es la complicación más frecuente y que suele tratarse con un pequeño drenaje torácico. La duración total de la intervención suele ser de entre 60 y 120 minutos; la mayoría de los pacientes permanecen en observación durante la noche y reciben el alta al día siguiente.
¿Quién es un buen candidato?
La idoneidad para el tratamiento la determina un equipo multidisciplinar de oncología torácica. Entre los pacientes que suelen ser candidatos a la ablación pulmonar se incluyen aquellos con CPCNP en estadio temprano que no son aptos para la cirugía, CPCNP recidivante tras una SBRT o una intervención quirúrgica previas, enfermedad oligometastásica en el pulmón procedente de tumores primarios como el colorrectal, el sarcoma, el de células renales, el de mama, el melanoma, el hepatocelular, el de cabeza y cuello o los cánceres ginecológicos, reserva pulmonar residual limitada tras un tratamiento previo y determinadas situaciones paliativas —control local de un tumor sintomático que causa hemoptisis o dolor—.
Referencias
- Lencioni R, Crocetti L, Cioni R, et al. Respuesta a la ablación por radiofrecuencia de tumores pulmonares: ensayo clínico prospectivo, por intención de tratar y multicéntrico (estudio RAPTURE).Lancet Oncol. 2008;9(7):621–628.
- Healey TT, March BT, Baird G, Dupuy DE. Ablación por microondas para neoplasias pulmonares: análisis retrospectivo de los resultados a largo plazo.J Vasc Interv Radiol. 2017;28(2):206–211.
- Dupuy DE, Fernando HC, Hillman S, et al. Ablación por radiofrecuencia del cáncer de pulmón no microcítico en estadio IA en pacientes inoperables desde el punto de vista médico: resultados del ensayo Z4033 (Alliance) del Grupo Oncológico del Colegio Americano de Cirujanos.Cancer. 2015;121(19):3491–3498.
- de Baere T, Tselikas L, Woodrum D, et al. Evaluación de la crioablación de tumores pulmonares metastásicos en pacientes: seguridad y eficacia. El ensayo ECLIPSE.J Thorac Oncol. 2015;10(10):1468–1474.
Preguntas frecuentes
¿Es la ablación pulmonar una alternativa a la cirugía?
Sí, en determinados pacientes. La lobectomía quirúrgica sigue siendo el tratamiento de referencia para el CPNM en estadio temprano en pacientes que pueden tolerarla, pero muchos pacientes no pueden someterse a la cirugía de forma segura —debido a una baja reserva pulmonar, EPOC o fibrosis pulmonar, cardiopatías, cirugías torácicas previas, edad o preferencias personales—. Para estos pacientes, la ablación pulmonar guiada por imagen ofrece un tratamiento local del tumor sin extirpar tejido pulmonar sano, sin necesidad de toracotomía y sin una recuperación prolongada. Los datos de ensayos prospectivos (RAPTURE, ACOSOG Z4033) respaldan su uso en el CPNM en estadio IA inoperable desde el punto de vista médico.
¿Es la ablación pulmonar una alternativa a la SBRT (radioterapia)?
Sí. La radioterapia estereotáctica corporal (SBRT) y la ablación son las dos principales terapias locales para los pacientes que no son candidatos a cirugía. A menudo se prefiere la ablación cuando el tumor ha reaparecido tras una SBRT previa (en la que la reirradiación está limitada por la dosis acumulada), cuando el tumor se encuentra cerca de la pared torácica (donde la SBRT puede causar dolor o fracturas costales significativas), cuando es necesario tratar múltiples lesiones en una sola sesión, cuando el paciente prefiere un tratamiento de una sola sesión o cuando puede ser necesario repetir el procedimiento. La SBRT es a veces la mejor opción —especialmente para tumores cercanos a las vías respiratorias centrales o a los grandes vasos— y el equipo multidisciplinar es quien toma la decisión.
¿Qué es la ablación de un tumor pulmonar?
La ablación de tumores pulmonares es una intervención guiada por imágenes en la que se introduce una sonda delgada a través de la pared torácica directamente en el tumor pulmonar, bajo guía tomográfica en tiempo real. La energía —calor (microondas o radiofrecuencia) o frío extremo (crioablación)— destruye el tumor sin afectar al tejido pulmonar circundante. No se realiza ninguna incisión, salvo la pequeña punción de la aguja, y la mayoría de los pacientes reciben el alta al día siguiente.
¿Cuál es la diferencia entre la ablación por microondas, la ablación por radiofrecuencia y la crioablación?
La ablación por microondas (MWA) utiliza energía electromagnética para calentar rápidamente el tejido y produce zonas de ablación amplias y predecibles. La ablación por radiofrecuencia (RFA) utiliza corriente eléctrica alterna y cuenta con la trayectoria más larga en el tratamiento de tumores pulmonares, pero crea zonas más pequeñas. La crioablación congela y descongela el tumor en ciclos controlados y produce una bola de hielo visible que puede monitorizarse en la TC, lo que resulta útil para tumores cercanos a estructuras sensibles. La elección depende del tamaño del tumor, su localización y su proximidad a las vías respiratorias y los vasos sanguíneos.
¿Quién es un buen candidato?
La ablación pulmonar se suele considerar para pacientes con CPCNP en estadio temprano que no pueden someterse a cirugía de forma segura, pacientes con un número limitado de metástasis pulmonares (enfermedad oligometastásica) en los que el control local es adecuado, y pacientes con tumores recurrentes tras una cirugía o radioterapia previas. La idoneidad para el tratamiento la determina un equipo multidisciplinar de oncología torácica.
¿Cuáles son los principales riesgos?
La complicación más frecuente es el neumotórax (acumulación de aire alrededor del pulmón), que suele tratarse con un pequeño drenaje torácico y se resuelve en unos días. Entre los riesgos menos frecuentes se incluyen la hemoptisis, el síndrome posablación (fiebre baja y fatiga durante unos días), el derrame pleural y, en raras ocasiones, lesiones en estructuras adyacentes. Las complicaciones graves son poco frecuentes cuando la intervención la realiza un profesional con experiencia.
¿Seguiré necesitando quimioterapia o inmunoterapia?
Eso lo decide su oncólogo médico. La ablación permite controlar localmente el tumor en cuestión; el hecho de que también reciba tratamiento sistémico (quimioterapia, inmunoterapia o terapia dirigida) depende del tipo de tumor, el perfil molecular y el estadio de la enfermedad.
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Si le han dicho que no puede someterse a una intervención quirúrgica con seguridad, o si su tumor pulmonar ha reaparecido tras la SBRT, la ablación pulmonar guiada por imagen puede ser una opción. El primer paso consiste en una revisión coordinada de sus pruebas de imagen y de su plan oncológico con su equipo de cirugía torácica, oncología médica, oncología radioterápica y neumología. Florida Interventional Specialists atiende a pacientes de Tampa, San Petersburgo, Clearwater, Brandon, Wesley Chapel y la región de la Costa del Golfo.
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En nuestra consulta podemos responder a sus preguntas sobre la ablación pulmonar, los requisitos para someterse a ella, la elección entre la ablación por microondas, la ablación por radiofrecuencia (RFA) y la crioablación, y cómo encaja el procedimiento en su plan actual de oncología torácica. 813 844 4570 De lunes a viernes, de 8:00 a 17:00La ablación pulmonar de un vistazo
- Se utiliza como alternativa a:la lobectomía y la radioterapia de dosis altas y corta duración (SBRT)
- Duración de la intervención:entre 60 y 120 minutos
- Anestesia:general o sedación profunda
- Acceso:percutáneo a través de la pared torácica
- Técnicas:microondas (MWA), radiofrecuencia (RFA), crioablación
- Ingreso hospitalario:normalmente se requiere observación durante la noche
- Complicación frecuente:neumotórax (tratable)
- Repetible:Sí, si es necesario
- En colaboración con:Cirugía torácica, oncología médica y radioterápica, neumología
